OVERKILL – THE GRINDING WHEEL

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OVERKILL
The Grinding Wheel
Nuclear Blast

Lo que tienen meridianamente claro los seguidores de este enorme bastión thrash de Nueva Jersey llamado Overkill es que no van a sacar un disco a medias tintas. Contando con Ironbound (2010), The Grinding Wheel es el cuarto álbum de los americanos en esta década, una época en la que están a una altura igual o superior que en los años ochenta. Tras lanzamientos como The Electric Age (2012) y White Devil Armory (2014) las huestes de Bobby ‘Blitz’ Ellsworth y D.D. Verni debían redoblar esfuerzos, como así han hecho con The Grinding Wheel, su decimoctavo disco de estudio.

Overkill además han realizado un nuevo giro de tuerca en su sonido apostando por aderezar su acreditado thrash metal con influencias dispares que lo mismo apuntan al heavy más clásico que al punk más descarnado. Llama la atención la enorme fuente de energía de una banda que supera de largo las tres décadas de trayectoria y que podrían rivalizar en vitalidad con los más impetuosos adolescentes.

Los temas son más largos, en ocasiones complejos, algunos ligan con el estilo de sus comienzos, pero todos tienen un punto de confluencia: la fuerza desmedida que transmite un grupo que ha sabido personalizar el thrash metal y crear toda una escuela con su sello.

El bajo de D.D. Verni irrumpe chirriando al tiempo que las guitarras se apoderan paulatinamente de la situación. ‘Blitz’ arremete con fuerza en Mean Green Killing Machine, un extenso tema con diferentes tensiones, sorprendente para ser el elegido para abrir la obra. Más de siete minutos en el que alternan coros, guitarras con influencias de Black Sabbath y detalles de un thrash que vuelve a envolverse en la rabia punk.

Y es precisamente esa fusión entre el thrash y el punk la que domina en Goddamn Trouble, otro trallazo de más de seis minutos. La esencia más clásica de Overkill emerge en Our Finest Hour, una de las mejores piezas del disco y toda una lección de cómo tocar metal en pleno 2017.

Tras Shine On, en la que muestran el yin y el yang de su faceta musical, llega uno de los momentos cruciales del disco. Con The Long Road Overkill ambicionan y consiguen crear un tema monumental de heavy metal con una larga intro y con influencias que van desde Iron Maiden a otros clásicos del género. Guitarras espectaculares y un estribillo solemne rematado con coros brutales alumbran esta extraordinaria canción de casi siete minutos.

Tras un giro radical, vuelven a sorprender con la energía de Let’s All Go To Hades y con Come Heavy, plagada de influencias de Black Sabbath. En la recta final deciden apretar el acelerador con Red White And Blue, The Wheel y otra extensa pieza para cerrar esta obra demoledora: el corte homónimo The Grinding Wheel.

Overkill vuelve a demostrar por enésima vez que la costa este de Estados Unidos es otro de los grandes focos del thrash metal internacional. Inapelables en directo y muy inspirados en el estudio, los de Ellsworth y Verni son prácticamente imbatibles.

OVERKILL 2017

Bobby “Blitz” Ellsworth (voz)
Dave Linsk (guitarra solista)
D.D. Verni (bajo)
Derek “The Skull” Tailer (guitarra rítmica)
Ron Lipnicki (batería)

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