El epicentro de Metallica golpea de lleno el corazón de Madrid

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METALLICA
KVELERTAK
WiZink Center, Madrid
3 de febrero de 2018

Un cuadrilátero perfecto coronado por un círculo sobre el que se asienta la batería es el epicentro de unos Metallica que apuestan por rodearse de sus fans ubicando el escenario justo en la mitad de los pabellones. Y así sucedió anoche en el WiZink Center de Madrid en el primero de los dos conciertos que la banda de California tiene previstos en la capital de España en su gira ‘WorldWired Tour’. El segundo tendrá lugar el lunes (5 de febrero), antes de emprender viaje hacia Barcelona para tocar en el Palau Sant Jordi el miércoles (7 de febrero).

Los tres conciertos de Metallica en España colgaron el cartel de ‘sold out’ apenas unas horas después de que las entradas salieran a la venta en marzo del año pasado. Por eso no extrañó que los aledaños del pabellón madrileño presentaran el habitual ambiente de las grandes citas horas antes de que se abrieran las puertas. Como las entradas eran nominativas los seguidores tuvieron que pasar un control previo para cotejar que los tickets correspondieran con los compradores. Pasadas las seis y media de la tarde se abrieron las puertas y el WiZink Center comenzó a caldearse de forma paulatina.

Poco más de media entrada presentaba cuando salieron a escena los noruegos Kvelertak, una banda que cuenta con el apadrinamiento del mismísimo James Hetfield. Llegaron para presentar su último disco de estudio, Nattesferd, y tuvieron que aclimatarse a un escenario que requiere que la banda se divida en cada uno de los lados y que tengan que tocar de espaldas entre sí. No fue demasiado problema para los nórdicos, que fueron al grano desde el primer minuto sabedores de la gran oportunidad que tenían por delante y del poco tiempo con el que contaban.

Kvelertak es una banda que no se ciñe a patrones establecidos y que es capaz de solapar estilos en ocasiones contrapuestos con naturalidad y soltura. Desde el metal extremo al rock and roll, desde el hardcore al punk pasando por el heavy, todo tiene cabida en una banda que ayer sonó en ocasiones densa y mayoritariamente agresiva. Con un predominio del sonido de sus tres guitarras y con el empuje del frontman salieron airosos a pesar de contar con solo 38 minutos. Además, los de Stavanger no se conforman con esta mastodóntica gira junto con Metallica, en sus días libres han organizado un tour paralelo como cabezas de cartel que les llevó a Sevilla el viernes y que les llevará esta noche hasta Bilbao y el martes a Valencia.

METALLICA

Con Hardwired… To Self-Destruct (2016), Metallica se reencontró con el beneplácito de muchos viejos fans y se olvidó de algunos de los patinazos con los que jalonó los años más dispersos de su trayectoria. Los de California apuestan por su vena heavy sin perder el carácter de banda ‘mainstream’ que arrastra público de lo más diverso y que arrasa en venta de entradas allá donde vaya.

Hasta doce minutos acumulaban de retraso cuando los fans comenzaron a impacientarse. Fue entonces cuando empezó a sonar a todo volumen It’s A Long Way To The Top (If You Wanna Rock ‘n’ Roll) de AC/DC. Acto seguido irrumpió la clásica intro de Ennio Morricone que el pabellón lleno hasta la bandera reconoció de inmediato.

Los cuatro miembros de la banda asaltaron el escenario para descargar con fuerza Hardwired y Atlas, Rise!, dos de las canciones mejor recibidas de su última obra. Al principio la escena parecía muy sencilla y diáfana, como si recreara el ambiente de los años setenta. Poco a poco empezaría a ser una caja de sorpresas. Lo que sí se pudo comprobar es la gran movilidad de los cuatro componentes de la banda para ocupar cada uno de los lados. Hasta Lars Ulrich salía al encuentro de sus fans aprovechando cualquier suspiro libre que le permitía la batería.

Metallica finalmente está aquí. Hemos venido para pasárnoslo bien juntos con nuevas y viejas canciones”, anticipó Hetfield en la presentación de Seek & Destroy, la primera gran alegría para los fans de toda la vida. Del techo pendían decenas de cubos que lo mismo proyectaban luces decorativas que se asemejaban a televisores que emitían imágenes, y que subían y bajaban constantemente. Fue en este tema cuando comenzaron a cobrar un protagonismo que ya no abandonarían en toda la actuación. Los riffs colosales de Seek & Destroy compartidos por James Hetfield y Kirk Hammett y las clásicas espirales del bajista Robert Trujillo también sobresalieron en este clásico del Kill ‘Em All.

Ya a las primeras de cambio, y como es costumbre en ellos, alteraron el repertorio que habían tocado en Lisboa, el primer concierto de este nuevo tramo de la gira europea. En Madrid eligieron Leper Messiah a la que enlazaron Welcome Home (Sanitarium) dando un gran protagonismo al Master Of Puppets. “Estamos muy contentos de veros. Hacía mucho tiempo que no veníamos. Siete u ocho años es demasiado. ¿Qué habéis estado haciendo?”, preguntó Hetfield a sus fans. “Es genial sentir vuestra energía”, espetó el cantante/guitarrista.

Si queréis vivir para siempre primero tenéis que morir”. De este modo el frontman introdujo otro tema del último disco; Now That We’re Dead, que contó con un curioso interludio en forma de solo de percusión compartido por los cuatro componentes de la banda. Desde el suelo habían emergido unos cubos que aporrearon al unísono. “Os gusta ‘Hardwired… To Self-Destruct’. Cantáis muy alto”, espetó Hetfield al presentar Confusion.

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Metallica dieron un giro radical volviendo de golpe al pasado con For Whom The Bell Tolls, en la que Hetfield alabó la forma de cantar del público. “Lo hacéis mejor que yo”, comentó el frontman que se mostró muy cercano con los fans en toda la actuación. Con un inicio suave apostaron por la extensa Halo On Fire, un tema con muchos altibajos de intensidad. En la parte final Trujillo y Hammett se quedaron solos para abordar la mayor sorpresa de la noche. El bajista avanzó que iban a tocar una versión del Vamos Muy Bien de Obús ante la incredulidad de unos fans que acogieron con entusiasmo el detalle. Valió mucho más el gesto que la calidad de la interpretación. Trujillo se quedó solo para acometer Anesthesia (Pulling Teeth) al tiempo que las pantallas proyectaban imágenes de Cliff Burton. La banda se volvió a reunir para tocar una versión del Die, Die My Darling de The Misfits. En cada concierto suelen elegir una versión diferente. Esa fase del show acabó con una gran ovación de la audiencia.

No perdieron ni un segundo y abordaron Fuel, la única representante del Reload que sonó en Madrid. Todavía quedaban más temas nuevos por interpretar, como evidenciaron con Moth Into Flame, otro de los mejor recibidos del último disco. Hetfield aseguró que “es remarcable que haya seguidores muy jóvenes a los que les guste Metallica”. Fue entonces cuando se fijó en un niño de siete años al que subieron al escenario. “Es la nueva generación”, aseguró el frontman.

¿Queréis heavy?” La parte final de la actuación fue la más intensa con Sad But True, un potente One y un Master Of Puppets en el que la audiencia tomó la voz cantante. Los cuatro componentes se parapetaron en el círculo central completando una de las mejores fases del show.

Se retiraron del escenario para comenzar los bises con llamaradas y televisores que proyectaban banderas de España al tiempo que tocaban Spit Out The Bone, el séptimo tema que interpretaron del Hardwired… To Self-Destruct. La traca final no por esperada fue menos celebrada. Nothing Else Matters y Enter Sandman completaron un concierto  que por lo general dejó satisfecha a buena parte de la audiencia. Habían cubierto el cupo de clásicos y habían defendido con convicción su último disco durante dos horas y cuarto. Hasta fuegos artificiales salieron de la tarima de la batería.

Los cuatro miembros de la banda se quedaron bastantes minutos sobre el escenario repartiendo púas y saludando a sus fans. Lars Ulrich se despidió recordando la primera vez que tocaron en Madrid en 1987 y agradeció los 31 años de apoyo que les ha brindado la capital española.

Texto: Pedro Alonso
Fotos cedidas por Live Nation (Domingo J. Casas)

METALLICA SETLIST

The Ecstasy Of Gold (Ennio Morricone)
Hardwired Intro

Hardwired
Atlas, Rise!
Seek & Destroy
Leper Messiah
Welcome Home (Sanitarium)
Now That We’re Dead (Solo de percusión)
Confusion
For Whom The Bell Tolls
Halo On Fire
Vamos Muy Bien – Anesthesia (Pulling Teeth)
Die, Die My Darling
Fuel
Moth Into Flame
Sad But True
One
Master Of Puppets

Spit Out The Bone
Nothing Else Matters
Enter Sandman

 

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