Riot V, el legado de Mark Reale en buenas manos

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VI GABONAK IN HELL

RIOT V
ELBERETH
SNAGORA
KONTRABÄND
Sala Tunk, Irún
3 de diciembre de 2017

Inmersos en las grabaciones de su nuevo disco de estudio, los americanos Riot V han realizado un receso para recargar pilas sobre los escenarios con una pequeña gira pre-navideña que ha comenzado en España y que les llevará a Chipre, Grecia e Italia. Anoche completaron un exitoso periplo estatal que se ha saldado con un ‘sold out’ en Barcelona y con una sala Tunk de Irún con cerca de tres centenares de espectadores que dieron calor al festival VI Gabonak In Hell en el que también concurrieron Elbereth, Snagora y Kontrabänd. Incluso se había fletado un autobús desde Pamplona.

Con Riot V, la banda heredera de los Riot de Mark Reale, se está dando una situación paradójica. En estos últimos años están consiguiendo una repercusión superior a la que vivió el grupo original en sus dos últimas décadas. Han conseguido un contrato discográfico con Nuclear Blast, los están confirmando en los grandes festivales, como ayer hizo Wacken Open Air, y el boca a boca está generando una gran expectación entre los seguidores del heavy metal.

Algunos datos son esclarecedores. En el año 2000 Riot completaban un intenso cartel junto con Agent Steel, Anvil y Domine que recaló en la sala Garatge de Barcelona ante una exigua media entrada. El sábado Riot V colgaron el cartel de ‘sold out’ en la sala La Nau de la misma ciudad. Riot en su último concierto en Bilbao celebrado hace una década apenas vendieron poco más de 100 entradas cuando ayer Riot V se acercaron a las 300 en Irún.

Y es precisamente su reputación en directo, como ya habían demostrado en Rock Fest Barcelona 2015, la que está generando que su popularidad vaya paulatinamente in crescendo. Anoche subieron al escenario de Tunk comandados por el bajista Don Van Stavern que asía con fuerza una botella de tequila de la que vertió un chorrito para marcar el territorio.

Su primera carta sobre la mesa fue Ride Hard Live Free con el soberbio vocalista Todd Michael Hall al frente, quien demostró que es capaz de llegar a lo más alto prácticamente sin esforzarse. Fue una de las dos únicas canciones que sonaron del disco Unleash The Fire con el que debutó Riot V en 2014. El resto del repertorio estuvo dedicado al legado de un Mark Reale cuyo espíritu sigue muy vivo en los conciertos de la banda americana.

Fight Or Fall fue el primer recuerdo al Thundersteel, el disco más conocido de la banda neoyorquina y que el año que viene celebrará su trigésimo aniversario. El guitarrista Mike Flyntz fue quien mejor se entendió con Reale compartiendo banda durante cerca de 25 años. Ahora asume su posición sobre el escenario, muy bien compenetrado por el alumno aventajado Nick Lee, quien insufla energía con un constante headbanging y con un derroche de técnica.

Con On Your Knees y Metal Soldiers reivindicaron el disco The Privilege Of Power, una obra soberbia que tuvo la difícil misión de suceder a Thundersteel y que lo hizo con clase y sin repetir los patrones de su predecesor. La sección rítmica impulsada por el contundente batería Frank Gilchriest (Virgin Steele, Liege Lord…) y por el bajista Don Van Stavern acentuaba el sello clásico del sonido Riot ante unos aficionados que disfrutaban con la descarga de los americanos. Completaron su gran arranque con uno de los mejores temas del Thundersteel; Flight Of The Warrior.

La primera etapa de la banda, la de Guy Speranza, no podía quedarse en el olvido, y ese es otro de los grandes méritos de Riot V, capaces de abarcar el extenso legado del grupo de Reale. Don’t Hold Back recuperó el álbum Fire Down Under, otro de los grandes favoritos de los seguidores veteranos. Hall, además de poder rivalizar con los agudos de Tony Moore, también se amolda a una tonalidad tan distinta como era la de Speranza.

La melodía de Wings Are For Angels defendió la vigencia de Immortal Soul, el último disco que contó con Mark Reale. Volvieron a acelerar con Johnny’s Back, otro de los emblemas del Thundersteel que enlazaron con la sobresaliente Angel Eyes, sin duda una de las mejores canciones de la época más hard rock que encabezó Mike DiMeo en los años noventa.

El tequila de Van Stavern comenzó a correr de boca en boca entre los seguidores de las primeras filas justo cuando iba a sonar el clásico Outlaw, el tema que narra la historia de un forajido que robó un banco en México bajo los efluvios de ese licor. Hall recordó al cantante Rhett Forrester cuando presentó Heavy Metal Machine del Born In America demostrando su capacidad para cubrir todas las etapas de Riot.

Thundersteel, del que llegaron a tocar hasta cinco canciones, volvió a ser protagonista con Bloodstreets, paso previo a Take Me Back, el segundo tema que interpretaron del Unleash The Fire, donde cuelan muchas influencias que retrotraen a los fans a los primeros años de la banda.

La recta final fue de infarto con un Road Racin’ del Narita que comenzó a generar marejadas entre las primeras filas. El fin de fiesta llegó por todo lo alto con Swords And Tequila y un soberbio Warrior que Todd Michael Hall abordó a pecho descubierto y que culminó con un impresionante grito. No podían despedirse sin Thundersteel, el tema más famoso de una banda que jamás logró el éxito que merecía, pero que Mark Reale consiguió inmortalizar incluso más allá de su propia muerte.

Riot V cuajaron un extraordinario concierto completando un festival Gabonak In Hell que fue todo un éxito y que había contado con tres bandas más: Kontrabänd, Snagora y Elbereth. El único pero fue que no tocaran Black Leather And Glittering Steel como sí habían hecho el día anterior en Barcelona.

El VI Gabonak In Hell lo inauguraron Kontrabänd, una banda de versiones de hard rock de los años ochenta. Dispusieron de 40 minutos para realizar un buen repaso de grande clásicos del género con temas de bandas dispares como el Do You Like It de Kingdom Come, Hold The Line de Toto, Runaway de Bon Jovi o Cherokee de Europe. Alcanzaron su mayor cota de intensidad en la recta final con Still Of The Night de Whitesnake y Diamonds And Rust, el tema de Joan Baez que popularizó Judas Priest.

Desde Málaga llegaron Snagora, una banda que no especuló ni un segundo para aprovechar la oportunidad de presentar su disco Larga Espera antes los aficionados vascos. Derrocharon ímpetu en los cuarenta minutos que tuvieron asignados fusionando hard rock y heavy metal y sonando más agresivos que en el estudio. Su buena actitud sobre el escenario fue uno de los puntos fuertes de su concierto.

Los guipuzcoanos Elbereth tenían la misión de presentar su última obra de estudio, Karma, en una sala Tunk donde sus fans tomaron posiciones en las primeras filas. Su actuación fue claramente de menos a más en parte por unos problemas de sonido a los que se enfrentaron al principio. En cuanto quedaron solventados se sintieron más cómodos en una descarga de contundente metal, con una cadencia muy rítmica y un juego de tres guitarras que compactaban muy bien su sonido. Las tres bandas con estilos muy dispares habían servido para caldear un ambiente que alcanzó su máximo apogeo cuando llegó la hora de Riot V.

RIOT V

Ride Hard Live Free
Fight Or Fall
On Your Knees
Metal Soldiers
Flight Of The Warrior
Don’t Hold Back
Wings Are For Angels
Johnny’s Back
Angel Eyes
Outlaw
Heavy Metal Machine
Bloodstreets
Take Me Back
Road Racin’
Swords And Tequila

Warrior
Thundersteel

RIOT V

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KONTRABÄND

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SNAGORA

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ELBERETH

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