
Momento importante de la tercera jornada de Leyendas Del Rock 2026 con la presencia de Stratovarius, veteranos de varias guerras en el festival alicantino. Pero la de este año no fue una actuación más de los finlandeses. Tenían preparado un extraordinario repertorio muy escorado a sus años de gloria en la década de los noventa y en el cambio del milenio.
Los nórdicos tenían un as bajo la manga cuando abrieron con la épica Destiny para regocijo de sus fans veteranos. Acto seguido apostaron por Phoenix del disco Infinite, que salió a la venta a comienzos del año 2000. Completaron el inicio del concierto con The Kiss Of Judas, el primero de los cuatro temas que iban a tocar del álbum Visions en Leyendas Del Rock 2026.
Hablar de Stratovarius es hacerlo prácticamente en su totalidad de su propuesta musical. La puesta en escena, especialmente con la actual formación que permanece estable desde 2012, es muy estática. Cada uno de los músicos se vuelca en su instrumento y Timo Kotipelto es quien lleva todas las riendas de la actuación. Pero también es un mérito añadido que den prioridad absoluta a la música en los tiempos del espectáculo, los disfraces y los pogos por doquier. No debería perderse nunca un headbanging clásico mientras se disfruta de cada uno de los detalles de la música.
S.O.S. dio paso a la instrumental Stratosphere y a 4000 Rainy Nights con la que rebajaron las pulsaciones. Uno de los grandes momentos del show llegó cuando enlazaron dos de sus mayores clásicos; Paradise y Black Diamond. Fue en esta última canción cuando se produjo la gran sorpresa de la noche. Unas bailarinas salieron a escena con fuegos y hasta con un lanzallamas aportando un toque muy visual al show de los finlandeses. Un espectáculo que nunca había visto un espectador que contó que era el vigésimo concierto de Stratovarius al que asistía.
Eagleheart fue la única canción que se alejaba tan solo un poco de la década de los noventa. El final fue de traca con Forever y toda una vertiginosa carrera técnica en Legions y Speed Of Light. En una época de trucos de directo, congratula ver a un maestro como Jens Johansson con su teclado inclinado hacia el público para demostrar que toca sin trampa ni cartón. A la guitarra Matias Kupiainen asumiendo el protagonismo especialmente en los solos. También en primera línea un sonriente Lauri Porra al bajo. En la retaguardia la contundencia del batería Rolf Pilve. Todos ellos arropando musicalmente a un Kotipelto que es estandarte de Stratovarius, aunque hay que recordar que entró en la banda de Timo Tolkki en su cuarto lanzamiento.
Cerraron su paso por Leyendas Del Rock 2026 con Hunting High And Low completando un concierto para el recuerdo, especialmente para aquellos que los llevan siguiendo desde sus años de auge y esplendor en plena década de los noventa. No será fácil volver a vivir un repertorio como el de este año en Villena, por lo que los fans de Stratovarius recordarán este show durante mucho tiempo.













