SANCTUARY – THE YEAR THE SUN DIED

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SANCTUARY
The Year The Sun Died
Century Media

Cuatro años han pasado desde que los americanos Sanctuary tomaran la decisión de reunirse y enlazar con un pasado que de forma abrupta fagocitó el tsunami grunge. Y más si se tiene en cuenta que ellos son oriundos de Seattle, la cuna de aquella marea que borró el hard & heavy como se conocía en los ochenta.

El vocalista Warrel Dane y el bajista Jim Sheppard supieron medrar en los años difíciles al calor de Nevermore, una banda con la que cincelaron un metal muy particular y propio que les granjeó una buena legión de seguidores en los veinte años que duró su singladura. El deceso de Nevermore coincidió con el advenimiento de los renacidos Sanctuary.

El recuerdo de los metalheads devolverá de un plumazo tanto el debut de 1987, Refuge Denied, producido por Dave Mustaine (Megadeth) como el segundo trabajo en el que calibraron nuevamente su sonido: Into The Mirror Black (1989).

Y en pleno 2014 regresan prácticamente con la formación original. Solo falta el guitarrista Sean Blosl, reemplazado por Brad Hull (Forced Entry). Los demás son los de la primera época: Warrel Dane (voz), Lenny Rutledge (guitarra), Jim Sheppard (bajo) y Dave Budbill (batería).

Grabado en los Soundhouse Studios con el productor Zeuss (Whitechapel, Hatebreed), The Year The Sun Died muestra a unos Sanctuary sólidos, donde se nota el rodaje de  Nevermore de la mitad de los componentes. Lejísimos de aquel metal rápido con una voz muy aguda que profesaron en sus inicios, los de Seattle aportan un metal actual, elaborado y pegadizo que refleja que no han buscado copiar el pasado, sino mirar hacia el futuro.

Guitarras potentes, tanto en riff como en solo, para dar comienzo a este sorprendente retorno de esta banda de culto con Arise & Purify, un tema pegadizo y certero. Lógicamente los agudos imposibles de Warrel Dane se quedaron en la primera etapa, mientras su voz madura será mucho más reconocible para los seguidores de Nevermore. Desde el primer momento despejan cualquier indecisión evidenciando que tampoco se olvidan de elaborar metal técnico y agresivo de gran calidad.

Si había dudas de la viabilidad de esta reunión, quedan definitivamente desterradas con Let The Serpent Follow Me, una canción que aúna la fuerza con un estribillo más suave. En Exitium (Anthem Of The Living) cambian de tercio con una vena más melancólica y melódica.

Pegadizo, crudo y con gancho, así se puede definir Question Existente Fading, otro retazo de su calidad. En I’m Low apuestan por un tono relajado con dejes ambientales cortando la tensión en el momento adecuado. Recuperan la energía con Frozen, nuevamente calmándose en el estribillo y realizando un brillante tratamiento de las guitarras. En acústico resurge One Final Day (Sworn To Believe), aunque también alternan partes enchufadas en una pieza muy sui generis. The World Is Weird es un potente medio tiempo mientras The Dying Age navega por mares más ambientales y divagadores. Tras una intro, se despiden con el corte homónimo, The Year The Sun Died, con tensiones contrapuestas ejemplificando claramente cómo suenan estos renacidos Sanctuary.

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