
SATAN
HELLGRIMM
Groove, Portugalete (Bizkaia)
22 de febrero de 2026

Si alguna vez la civilización actual se extingue y deja espacio a otra futura, quizás algún arqueólogo pretenda descifrar qué fue aquello que llamaron heavy metal y que irrumpió con una fuerza inusitada en las últimas décadas del siglo XX y que perduró, por los menos, en las primeras del XXI. Podría desenterrar algunos arcanos con el nombre de Satan y entender muchas claves de lo que significó aquel estilo de música.
No son ni de lejos una de las bandas más populares del género, pero en su música confluyen muchos de los elementos icónicos del heavy metal. Una voz limpia y melódica, guitarras que compiten en solos, pero que se hermanan en melodías dobladas y en riffs poderosos, una sección rítmica contundente y un directo intenso capaz de enganchar al público de principio a fin.
Anoche concluyó la gira española de Satan con una actuación en la sala Groove de Portugalete. Lamentablemente será el último show de los ingleses durante mucho tiempo. Han cancelado todos sus compromisos de directo, puesto que el vocalista Brian Ross tiene que someterse a una importante operación para salvar su vida, tal como expuso recientemente la banda en un comunicado en el que no entró en más detalles.
Satan es uno de los grandes exponentes vivos de la New Wave Of British Heavy Metal (NWOBHM), una eclosión de bandas que devolvieron la fe en el heavy metal en Reino Unido a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta. Fueron capaces de sumergir al punk reinante que había osado en tildar de dinosaurios a los grandes tótems del hard rock que habían emergido unos años antes.

De la NWOBHM salieron auténticos gigantes del heavy, como Iron Maiden, Def Leppard o Saxon, pero la estela de aquel movimiento se cuajó de nombres que permanecen en los anales de las grandes bandas de todos los tiempos. Grupos como Diamond Head, Tygers Of Pan Tang, Praying Mantis, Raven, Samson, Holocaust, Venom, Angel Witch, Demon, Girlschool, Grim Reaper, Jaguar, Persian Risk, Tank, Tokyo Blade y un largo etcétera forjaron la leyenda de aquella explosión de talento que confluyó en unos pocos años, pero que perduró para la eternidad. En esa lista no hay que olvidar dos bandas cuyo nexo es el mismo vocalista; Brian Ross: Blitzkrieg y Satan.
Tras una primera etapa en Blitzkrieg, Brian se unió a Satan y consiguieron un logro que no estuvo al alcance de todos: debutar con un disco completo; Court In The Act (1983) y dar el salto más allá de las demos y los singles en los que se quedaron otros coetáneos. El problema para Satan fue que su álbum salió a la calle cuando la efervescencia del movimiento ya estaba decayendo. No pudieron subirse a la cresta de la ola, como otros de sus colegas.
Desde entonces prosiguieron una carrera discontinua sin Brian Ross, que derivó en cambios de nombre, pasando a llamarse primero Blind Fury y posteriormente Pariah. Tras una reunión puntual en 2004, en 2011 la banda reanudó los lazos con Brian y emprendió una nueva andadura en una etapa más madura que ha perdurado hasta la actualidad. En esta singladura han publicado un total de cinco discos de estudio, siendo Songs In Crimson (2024) el último hasta la fecha.

Una excepcionalidad de la que puede presumir Satan, y que es inviable para la gran mayoría de las bandas veteranas, es mantener intacta la formación más clásica de los ochenta. Anoche se subieron al escenario de Groove los cinco componentes que sellaron aquel Court In The Act en 1983, hace la friolera de 43 años. Brian Ross (voz), Russ Tippins (guitarra), Steve Ramsey (guitarra), Graeme English (bajo) y Sean Taylor (batería).
Tras la intro, Brian Ross emergió en el escenario pertrechado con unas cadenas que colgaban de su pantalón y unas esposas. Más heavy imposible. Como las que lucía Rob Halford en la icónica portada del directo Unleash In The East de Judas Priest. Abrieron con dos de los clásicos del Court In The Act; Trial By Fire y Blades Of Steel y dictaron sentencia desde el primer minuto.
Dieron un salto de prácticamente 40 años para recuperar el anteúltimo disco; Earth Infernal (2022), con Ascendancy y Burning Portrait, sin bajar la calidad. En esta última destacaron las hipnóticas melodías dobladas de Ramsey y Tippins y la potencia de una banda que sonaba en plenitud. Recuperaron su debut con Break Free antes de la descarga del primer tema de la noche de su último álbum; Sacramental Rites.
Brian Ross alternaba miradas desafiantes con otras más cercanas y de cariño hacia los fans. Ejerció como un gran sacerdote de heavy metal impartiendo una homilía con una de las voces más características de la NWOBHM. Sobre el escenario también estaban dos de los pilares de los pioneros del folk metal Skyclad; Steve Ramsey y Graeme English. Por otra parte, también hay que mencionar que Russ Tippins compagina Satan con Tanith, un grupo de hard rock y heavy afincado en Nueva York.

Los de Newcastle upon Tyne trazaron un recorrido por su trayectoria más reciente con canciones como; The Devil’s Infantry, Twenty Twenty Five, Ophidian o la nueva Turn The Tide, que enlazaron con Into The Mouth Of Eternity. El más entusiasta sobre el escenario fue el guitarrista Steve Ramsey, quien no paró de agitarse durante toda la actuación. Brian anticipó lo que nos iguala y lo que nos llegará a todos; el día de la muerte. Fue en la presentación de Testimony.
Y como fin de toda una extraordinaria descarga de heavy metal apostaron por uno de sus temas más reconocibles; Alone In The Dock. Brian desveló que lo peor era que tenían que volver a Inglaterra a una realidad que no le gusta mucho, tal como explicó en Portugalete llegando a mencionar al propio rey. No era verdad que fuese su último tema, todavía quedaban dos bises; Siege Mentality y Kiss Of Death, todo un regreso a sus inicios. Brian se puso solemne y recitó una frase de Paul McCartney: “Y al final, el amor que recibes es igual al amor que das”, como colofón a un recital de un grupo que merecía audiencias mucho mayores.
Fue todo un lujo poder disfrutar en la sala Groove de toda una leyenda de la NWOBHM al alcance de la mano, en plenitud y con todos los componentes de su formación más clásica. El heavy metal en su esencia más pura brilló sobremanera en Portugalete. Seguro que alguno se preguntó por qué esta banda no llegó mucho más lejos. Ahora solo cabe desear que todo le vaya fenomenal a Brian Ross para que puedan volver cuanto antes a los escenarios.

HELLGRIMM
“Hellgrimm es un trío potente que se adentra en la oscuridad de las adicciones, la muerte y los demonios”. Así se definen los texanos Hellgrimm, una curiosa banda que han sido teloneros de Satan en su gira por España. Llamativos, puesto que la batería ejercía de vocalista compartiendo ambas facetas durante todo el concierto.
Con una amplitud de estilos, su rock de gran espectro pasaba del hard al metal más intenso y se vestía con cierta actitud punk. Una banda de club que disparaba temas cortos y que entretuvo a los espectadores de la Groove. En activo desde 2018, han publicado un total de cinco discos de estudio. En Portugalete concluyeron con una versión de Symphaty For The Devil de The Rolling Stones.
SATAN










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