
En plena madrugada Testament atronaron en el cierre de Rock Imperium Festival 2026 con una rotunda lección del mejor thrash metal de la Bay Area. Un concierto que demostró que los grandes tótems del estilo, como sucedió el día anterior con Anthrax, son un aval inestimable para cualquier festival de metal que se precie.
Las bandas clásicas, las que vivieron los años ochenta y han perdurado durante décadas, han demostrado en Cartagena que su prestigio es más que merecido. Lo evidenciaron el sábado Iron Maiden con un concierto histórico en Rock Imperium liderando un festival que en esta edición se ha hecho a su medida. Y ayer también lo corroboraron unos Queensrÿche que ofrecieron un concierto de altura ante un sol impenitente que les puso todas las trabas posibles. Pero ellos salieron airosos con la potente voz de Todd La Torre al frente, quien hace honor al legado de la banda estadounidense.
Uno de los grandes conciertos de la tercera jornada fue el de Trivium. La banda de Orlando salió decidida a poner el Parque El Batel patas arriba y lo consiguieron con su puesta en escena, la potencia de su música y todo un arsenal de fuego.
Los cabezas del día fueron los suecos Sabaton, una banda que concita reacciones divergentes entre sus partidarios y detractores. Un grupo que ha ido creciendo paso a paso y que siempre ha estado aferrado a su tendencia histórica y bélica. Han llegado tan lejos que ahora no extraña que copen los carteles de los festivales de metal.
El de anoche fue un concierto épico a más no poder, adornado por otro derroche de llamaradas y con el apoyo de seis coristas. Presentaron su material más reciente sin olvidarse de sus clásicos en un show lleno de estruendos y sobresaltos. Se extendieron en demasía hablando y pidiendo coros a los fans, pero no defraudaron cuando la pompa de sus canciones contagiaba de entusiasmo a sus fans.
Aunque hay quienes comparan a Sabaton con los grandes iconos del heavy metal de todos los tiempos, ellos mismos saben que la distancia con bandas como Iron Maiden o Judas Priest es inalcanzable. Tanto ellos como otros podrán llegar todo lo lejos posible, pero jamás igualarán la trayectoria de los iconos más grandes del heavy metal.
Siguiendo con bandas que generan controversia, Dogma también acaparó opiniones variopintas. Las monjas cambiaron parte de sus hábitos por camisetas de la Selección española y lo justificaron diciendo que habían perdido su equipaje. La banda es un producto elaborado con el fin de impactar y a buen seguro que lo han conseguido, aunque también con un elevado número de críticas en contra.
Ayer se vio una banda de heavy rock con un importante margen de mejora, pero con hechuras de buscar una trayectoria seria independientemente de sus atuendos. En Cartagena tuvieron que tocar a pleno sol de la tarde, presentaron su material propio y versionaron a Madonna ante un importante número de seguidores y curiosos que combatieron el intenso calor para ver a Dogma.
Los conciertos en los escenarios principales los inauguraron Hagane, una banda femenina de heavy y power metal proveniente de Japón. De esta manera continúa el idilio de Rock Imperium con las bandas del país del sol naciente. Las japonesas interpretaron un heavy power metal muy bien ejecutado con una potente batería y con mucha cercanía con los espectadores más tempraneros. La cantante hasta intercambió palabras en japonés y español.
El escenario secundario estuvo a rebosar con la actuación de Crazy Lixx y también albergó conciertos como los de Doble Esfera o Latzen.
TESTAMENT

SABATON

TRIVIUM

QUEENSRŸCHE

DOGMA

HAGANE





