ENTREVISTA FIFTH ANGEL (Ed Archer)

EL ÁNGEL QUE MERECÍA VOLAR MÁS ALTO

PEDRO ALONSO
Quizá lo que hace mítico y legendario al heavy metal y al hard rock son esos capítulos perdidos en la historia, aquellas bandas que no han envejecido rodeadas por el lujo y los baños de multitudes. En muchos de esos sueños rotos abundan buena parte de los mejores momentos de una música que nunca morirá del todo. Fifth Angel es un claro ejemplo de banda que lo tuvo casi todo para triunfar, pero que se quedó con la miel en los labios y sin cruzar la meta que merecía. Dos discos extraordinarios, Fifth Angel (1986) y Time Will Tell (1989), músicos de primera línea y hasta managers, productores y discográficas de enjundia. Sin embargo, cuando el viento soplaba de su lado una tormenta grunge barrió medio mundo desde su propia ciudad, Seattle. El castillo de naipes que tanto había costado erigir se desplomó en un suspiro y los americanos Fifth Angel pasaron a ser recuerdo para nostálgicos. Desde 2009, los guitarristas Ed Archer y Kendall Bechtel unieron fuerzas con el bajista John Macko para revivir la banda. Todavía siguen en esa labor, pero aunque no hayan logrado el objetivo siempre es buen momento para mirar atrás y recordar el legado de Fifth Angel. Ed Archer será nuestro cicerone…

El vocalista Ted Pilot, el guitarrista James Byrd y tú (Ed Archer) fundasteis la banda en 1983. ¿Tenías experiencias previas en la música?
Ted Pilot, Ken Mary y yo habíamos formado parte de bandas escolares en las que solíamos tocar los tres juntos. Ted y yo especialmente teníamos mucha experiencia porque habíamos formado parte de un grupo de versiones desde que éramos adolescentes. Actuamos por todo Washington y me refiero al Estado del noroeste americano: la casa de Microsoft y muchas otras cosas más. Con el tiempo Ted Pilot consiguió hacerse con una gran reputación como vocalista en la zona de Seattle, así que James Byrd le ofreció cantar en una demo que estaba a punto de grabar. Eran las canciones de James, pero las escuché y descubrí que tenían mucho que ver con lo que estábamos haciendo nosotros. Así que decidimos fichar a James y él se quedó sin grabar esa demo. Cuando fundamos Fifth Angel nuestro objetivo era tocar y grabar la música que nos gustaba y conseguir un contrato discográfico.

Concretamente la sede de Fifth Angel era Bellevue (Washington).
Sí, todos éramos de la misma zona; Bellevue, a unas pocas millas al este de Seattle. Bellevue es simplemente una pequeña área urbana que tenía un gran ambiente musical con muchas bandas.

¿Cuáles eran vuestras principales influencias por aquel entonces?
Éramos unos grandísimos fans de Led Zeppelin y también de Black Sabbath, Aerosmith, Ted Nugent, Peter Frampton… También nos gustaban las bandas más clásicas como The Rolling Stones, Eric Clapton, Cream, Jimi Hendrix… El comienzo de los años ochenta fue una gran época musical gracias al bagaje que habíamos aprendido de los años sesenta y setenta. Por eso surgieron tantas bandas en nuestra zona.

¿Por qué os decantasteis por el nombre de Fifth Angel?
Buscábamos un nombre único y diferente y que aportase ciertas dosis de misterio. Fue el hermano pequeño de Ted el que nos ayudó cuando todos estábamos pensando el nombre adecuado. Estaba en clase de teología y empezó a estudiar el libro ‘Revelaciones’ de la Biblia. Estaba leyendo historias sobre el ‘primer ángel’, el ‘segundo ángel’… hasta que llegó al ‘quinto ángel’. Así es como encontró el nombre ideal: Fifth Angel.

¿Cómo entró el batería Ken Mary en la banda?
Fue en los días de las bandas escolares, Ted y yo tocábamos con un bajista llamado Greg en un grupo de versiones. Como necesitábamos un batería, un amigo nos recomendó a Ken. Fuimos a su casa a escucharle tocar y nos quedamos impresionados. Así que años después supimos que era el batería perfecto para Fifth Angel.

El paso de Ken Mary por Fifth Angel le sirvió para después tocar en bandas como House Of Lords, Impellitteri, Bad Moon Rising o Alice Cooper…
En parte sí, aunque Ken ya tenía un gran talento de todos modos. Ken tocó en todas esas bandas porque es un batería excelente, un gran tipo y un músico muy profesional. Es curioso, pero yo escribí el tema Hands Of Heaven que posteriormente él tocó con Bad Moon Rising.

Kenny Kay fue el primer bajista de Fifth Angel. ¿Qué recuerdas de él?
Ésa es buena. Kenny Kay simplemente estuvo en la banda para salir en la foto promocional. Creo que era roadie o técnico de batería de alguna banda, pero tenía buena pinta y necesitábamos otro cuerpo para salir en la foto. Toqué el bajo en la mayoría de las canciones del primer disco. También contamos con Randy Hansen para que tocara en algunos temas. Randy es muy conocido por haber realizado un excelente tributo a Jimi Hendrix. También ha trabajado en bandas sonoras como “Apocalypse Now”.

La primera grabación de Fifth Angel fue una demo con Terry Date en las mezclas, quien años después se convirtió en un afamado productor (Dream Theater, Overkill, Pantera, Limp Bizkit…)
Terry era el principal ingeniero de sonido en Steve Lawson Productions en Seattle, el estudio donde grabamos la demo que finalmente se convirtió en nuestro primer disco con Shrapnel. Éramos muy jóvenes y rebosábamos ideas y energía. Aunque teníamos mucha experiencia en otras bandas nunca habíamos estado en unos estudios tan impresionantes como Steve Lawson. Parecíamos un montón de críos en una tienda de golosinas, acompañados por Terry Date. Esto fue mucho antes de que Terry se convirtiese en el productor con renombre mundial que es hoy en día. Sin embargo, ya entonces consiguió sacar un buen sonido para nosotros. Fue una demo de cinco canciones, que editamos en casetes para enviar con material promocional a diferentes sellos. En esa demo metimos Fifth Angel, Wings Of Destiny, Fade To FlamesUnder Pressure, un tema que nunca utilizamos. La mayoría de esas canciones salieron en el debut de Sharpnel; las mismas grabaciones, remezcladas.

¿Cómo conseguisteis el contrato con Shrapnel Records?
Shrapnel fue una de las muchas compañías a las que enviamos la demo, y fue la única que se mostró interesada. De aquella no lo sabíamos, pero con las grandes compañías tenías que conocer a ‘alguien que conociera a alguien’ simplemente para que escucharan la demo. Si no iban directamente a la basura. Mike Varney, el propietario de Sharpnel, contactó con nosotros directamente y quería firmarnos inmediatamente. Así que volvimos a los estudios Steve Lawson para grabar más canciones con Terry. Mike comenzó a mezclar el disco con Ken en California, pero no nos convenció. Así que hizo algo que no acostumbra; dejarnos mezclar el disco a nosotros en Seattle y encima nos pagó por ello. Confiaba mucho en nosotros, así que Terry y yo nos pusimos manos a la obra. Fue una pasada y Mike estuvo muy contento con el resultado final.

John Macko fue el nuevo bajista de la banda. ¿Cómo le seleccionasteis?
Comenzamos a correr la voz de que necesitábamos un bajista, un músico de verdad. Aunque yo podía tocar el bajo no podíamos seguir así. Probamos un montón de músicos, pero o no sonaban bien o no tenían la imagen necesaria o les faltaba actitud. Finalmente oímos hablar de John. Me acuerdo de ir a conocerle con una copia del disco de la versión de Shrapnel. Él vivía con su novia en un apartamento más pequeño que un armario. Lo divertido es que John no estaba metido en el metal entonces, se ganaba la vida tocando en bandas top-40. John era muy abierto de mente y parecía honesto, así que me llevé muy buena impresión de aquel encuentro. Se estudió las canciones e hizo un gran trabajo en la audición.

¿Cómo describirías vuestro debut, Fifth Angel?
El primer disco siempre es una introducción para el público. El debut es como una presentación de lo que hacemos, tómalo o déjalo. Entonces no sabíamos lo que nos podíamos encontrar. Por nuestra parte habíamos logrado la meta de componer y grabar  la música que nos gustaba. Tuvimos la gran suerte de que mucha gente se interesó por nuestra música, y ésa fue la mayor recompensa a nuestro trabajo.

¿Fue la relación con Derek Simon (Concrete Marketing) la llave que abrió las puertas de vuestra carrera?
¡Absolutamente! ¿Recuerdas cuando te decía que había que conocer a alguien que conociese a no sé quién? Pues Derek era ese tipo de persona. Tuvimos la suerte de que estuviera trabajando con otra banda que grababa en los estudios Steve Lawson. No recuerdo si fue alguien quien nos sugirió que contactásemos con Derek o si le hablaron de nosotros. Le pasamos la copia de Shrapnel y se metió de lleno en el trabajo. Confió plenamente en nosotros y consiguió que dos de los jefes de Concrete volaran desde Nueva York para conocernos. Finalmente decidieron que querían representarnos.

¿Por qué apostasteis por Epic cuando habíais recibido varias ofertas?
Seguimos los consejos tanto de Derek como de Concrete Marketing. Recibimos ofertas de grandes compañías como Atlantic, Electra, etc., pero finalmente apostamos por Epic.

¿Quién decidió reeditar el primer disco con otra portada?
La idea fue de Epic, ellos pensaban que era un disco muy potente, que se podía relanzar. Por eso decidieron mezclarlo de nuevo, remasterizarlo y editarlo con una nueva portada. Seguramente alguien en la compañía pensó que necesitábamos una cubierta más profesional.

¿Por qué el guitarrista James Byrd decidió abandonar la banda?
Básicamente fue un conflicto de personalidades.

Kendall Bechtel fue el nuevo guitarrista. ¿Cómo le seleccionasteis?
Habíamos escuchado un montón de guitarristas, algunos locales del área de Seattle y otros aspirantes de todo el país. Kendall era el mejor de todos ellos, y la guinda en el pastel era que procedía de nuestra misma zona. No se trata de ser el más rápido tocando, sino de interpretar con sentimiento, sentido y estructura. En ocasiones ‘menos es más’.

¿Por qué no surgió una gira para apoyar aquel primer disco, como hubiera sido lo normal?
No tuvimos tiempo material, las cosas se sucedieron con mucha velocidad. Primero la edición con Shrapnel, después el fichaje con Epic… La compañía quería que nos pusiéramos a trabajar en un nuevo disco inmediatamente. Así que nos metimos de lleno a componer nuevas canciones. Era muy difícil realizar una gira en esas condiciones.

El productor Terry Brown (Rush) fue el elegido para el segundo lanzamiento, Time Will Tell. ¿Fue ésta la razón por la que el segundo disco resultó más melódico?
No, realmente. Habíamos escrito la música antes de que Terry entrara en juego. Él realizó algunos ligeros retoques, pero en absoluto aportó nuevas melodías o influyó en la composición. Fuimos nosotros los que decidimos suavizar la música, buscábamos un sonido más profesional y menos underground. Fue una decisión consciente.

¿Recibisteis propuestas para girar con el segundo disco?
Al principio sí que tuvimos ofertas, pero ten en cuenta que era una época de grandes cambios en el paisaje musical. Entonces el grunge comenzaba su etapa de dominación. Si no eras una banda de grunge o no tenías una enorme base de fans, las compañías no querían invertir en giras. Era algo así como la ‘tormenta perfecta’. Lo mismo que nos sucedió a nosotros les pasó también a otras grandes bandas.

¿Fue el grunge también la razón de la desaparición de la propia banda?
Fue parte de la culpa, pero no toda. Yo mismo había abandonado la banda unos meses antes de que Epic nos expulsara. Es como si me hubiese adelantado a los acontecimientos. En mi opinión se tomaron unas decisiones erróneas que de haberse hecho bien hubieran cambiado los acontecimientos. Es una pena pero no tengo remordimiento porque fue un gran capítulo de mi vida.

¿Cuándo decidisteis que era el momento adecuado para reunir a la banda y quiénes estuvisteis implicados?
No tenía para nada pensado relanzar Fifth Angel, pero a veces las cosas cambian en la vida. Creo que fue en 2009 cuando surgió la loca idea de realizar música de nuevo y eso incluía Fifh Angel. Así que llamé a los chicos y volvimos a recuperar el tiempo perdido. Kendall Bechtel y John Macko se metieron de lleno en la reunión desde el principio. Ken y Ted tienen unas vidas muy ocupadas, lo que les impidió formar parte de la reunión.

¿Cómo preparasteis la reunión del Keep It True 2010?
En principio no habíamos pensado tocar en directo, simplemente queríamos escribir nueva música y grabar un CD, pero se comenzó a hablar en Internet, lo que despertó el interés del festival Keep It True. Fue una locura, recibir una llamada para liderar un festival alemán después de haber tenido la banda parada durante décadas. ¡Son cosas que pasan en la vida! Tuvimos que reaprender las canciones y comenzar a practicar. Nos llevó bastante tiempo y esfuerzo.

¿Cómo es la situación actual de la banda? ¿Tenéis nuevo cantante?
En la actualidad vivimos la vida real, es decir, tenemos familias, niños, mujeres, ex mujeres… Lo que le pasa a la gente normal, la muerte de familiares queridos… Todo tipo de situaciones y retos. Tengo un estudio en mi casa y cuando el tiempo me lo permite compongo y grabo demos. Es lo mismo que John y Kendall han estado haciendo, porque también tienen estudios en sus casas. Tenemos varios cantantes en mente, aunque no nos hemos decidido aún.

¿Grabar un nuevo disco es vuestro mayor reto?
Sí y sí. Es el mismo reto que teníamos en 2009. Entonces llegó el Keep It True, y la vida real. Todavía estamos trabajando en la composición y las demos. Es un proceso muy lento cuando tienes tu vida con todo tipo de contratiempos y responsabilidades. Hasta he tenido que superar una operación de rodilla este año. Pero bueno, seguimos realizando un pequeño progreso y eso siempre es mejor que ningún progreso.

FIFTH ANGEL 2012
Ed Archer (guitarra)
John Macko (bajo)
Kendall Bechtel (guitarra)

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